miércoles, 8 de julio de 2009

El Dilema

Muchas veces lograr mejoras substanciales en el nivel de servicio a clientes, un objetivo primordial para las áreas comerciales, involucra un aumento significativo de nuestros niveles de Inventario, lo que al menos en una compañía donde la vida útil de los productos es muy corta, y la demanda de los productos extremadamente volátil, involucra un aumento sustancial y peligroso de los indicadores de devolución y mermas por obsolescencia.


Si tomamos por otra parte los objetivos financieros de la compañia, lo ideal sería trabajar con el mínimo de Inventario posible, lo cual repercutiría negativamente en el servicio que le entregamos al cliente, entrando en un círculo vicioso parecido al cuento del huevo y la gallina.


¿Es posible optimizar nuestra cadena del valor, considerando estos dos objetivos tan dispares?


Mi primera impresión es que sí es posible, siempre y cuando los objetivos de nuestra empresa (función objetivo) estén claros para todos los integrantes de la cadena del valor, y cada eslabón esté alineado en pos de lograrlos, y que además exista transparencia y conocimiento del impácto que cada medida involucraría (restricciones).

Más fácil decirlo que hacerlo.